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jueves, 21 de noviembre de 2013

5 motivos para perdonar una INFIDELIDAD


Mucho se ha dicho sobre la infidelidad dando por hecho que ante ella, solo existen dos opciones: olvidar y pasar página o por el contrario, romper con la pareja. La libertad humana es el mejor vehículo de realización personal, ya que cada uno es libre de hacer con su vida lo que quiere. 

Por ello, hoy, poniéndonos en la situación de aquellos que, finalmente, decidieron perdonar una infidelidad, analizamos los motivos más importantes que justifican esta decisión:
 

1. En primer lugar, los valores de una persona son determinantes en este sentido. Mientras para la mayoría de las personas la fidelidad es un valor supremo, por el contrario, existen casos de personas que creen que es un valor relativo. Existen personas que creen que una infidelidad es perdonable y que es mucho más grave la falta de lealtad. ¿Cuál es tu opinión en este sentido?

2. Por otra parte, el amor es la máxima razón por la que se puede perdonar una infidelidad. ¿Cuáles son los rasgos más importantes del amor humano? El desinterés, la generosidad, el altruismo, la falta de condiciones, la entrega mutua… Por ello, aquel que ama de verdad y se da cuenta de que no puede olvidar al otro, decide darle una nueva oportunidad, poder empezar de nuevo… De hecho, existen casos de parejas que aseguran que su relación se fortaleció a raíz de una infidelidad. ¿Crees que esto es posible?

3. Entre los motivos que justifican el perdón de una infidelidad, no debemos perder de vista la propia psicología humana: las tentaciones existen, la atracción es real, y cualquiera puede tener un momento de debilidad. Como se dice coloquialmente, todo el mundo puede cometer errores. ¿Pero crees que una infidelidad es un error como otro cualquiera o por el contrario, tiene mayor gravedad?

4. Para perdonar una infidelidad, hay que hacer balance y valorar si lo bueno a lo largo de tantos años de relación tiene más peso que lo malo.

5. Para finalizar, en ocasiones, existen personas que deciden perdonar una infidelidad, simplemente, por un deseo de querer cuidar las apariencias a nivel social y no dar lugar al qué dirán. Existen parejas que por fuera parecen perfectas, sin embargo, su hogar es de todo menos un paraíso de amor. Más bien, se respira indiferencia.

¿Qué otros motivos crees que existen para perdonar una infidelidad ya sea real o virtual?

¿Alguna vez has pasado por una situación de estas características?


Fuente: www.blog.mobifriends.com

martes, 25 de junio de 2013

SENTIMIENTOS QUE DAÑAN Y CÓMO MANEJARLOS

Si les pidiera que contestaran a la pregunta: ¿cuál es su misión en la vida? Seguramente no me darían una sola respuesta, sino muchas. Todas las personas tienen objetivos diferentes relacionados con su vida familiar, personal, social y laboral. Pero hay un deseo que nos une a todos, y ese es el de ser feliz. Todos anhelamos equilibrio interior, paz y tranquilidad.

El bienestar no viene genéticamente predeterminado, sino que se busca, se entrena. Las personas se rodean de circunstancias, de otros compañeros de viaje y de momentos que les aportan felicidad, buscan la seguridad y tratan de desprenderse de todo lo que les incomoda y provoca dolor. De hecho, vivimos en la era de la felicidad. Se cultiva y practica una filosofía dirigida a cuidarse y mimarse, y muchas personas dejan de salir de su zona de confort para evitar enfrentarse a sus miedos y no sentir la incomodidad del sufrimiento. Pero la envidia, la culpa, el remordimiento, la inseguridad, la frustración, la vergüenza…todos esos sentimientos forman parte nuestra evolución. Lo inteligente es saber dosificarlos para que cumplan con su función y no dejar que nos bloqueen.



Todo tiene su razón de ser y una explicación lógica. Los sentimientos negativos funcionan como un termómetro, nos indican que algo no funciona y se manifiestan a través del malestar. Pero tienen su parte positiva: educan, permiten evolucionar y generan aprendizaje. ¿Si no sintiera culpa, cómo sabría que ha herido a alguien? Si no sintiera frustración, igual no le daría valor al esfuerzo cuando consigue su objetivo. ¿Y qué me dice de la inseguridad?…También tiene un sentido evolutivo, le protege de las amenazas, aunque muchas de ellas no sean tan aterradoras como imagina. Ahora, deje espacio a sus sentimientos y, cuando estime que han convivido con usted el tiempo suficiente, ábrales la puerta y déjeles marchar.

Siente envidia porque anhela aquello que desea y que sí tienen otras personas. Siente envidia porque valora el mundo como un lugar injusto en el que usted no está ni tiene lo que desearía. Una de dos, o acepta su realidad o se implica en modificarla. Pero sufrir sin invertir tiempo y esfuerzo, no. 

Para abrir la puerta de salida a la envidia:

Reconozca su sentimiento. La envidia es un sentimiento que, además de hacerle sufrir, es feo. Dígase a sí mismo: “Tengo envidia”. Si no lo hace, siempre tratará de justificar su malestar, pero no llegará a vencerlo.

Analice por qué. Esfuércese y acepte lo no controlable. Las personas suelen tener envidia porque perciben una situación como injusta. Los motivos por los que no tiene aquello por lo que suspira (tipo, inteligencia, dinero, poder…) pueden ser muy variados, pero sean los que sean tiene dos opciones: la primera, implicarse y trabajar en lo que dependa de usted para conseguirlo, la segunda, aceptar lo que no puede gestionar.

Si es de los “envidiosos buenos”, compórtese como si no tuviera envidia. Pregunte a su amigo qué tal le va en ese trabajo en el que está triunfando y escúchele; dígale a su amiga que la ve más delgada y esbelta, alégrese de forma sincera por el viaje de vacaciones que va a hacer esa pareja de conocidos o familiares. Y refuércese por haber superado una situación difícil. Dígase a sí mismo: “Ves, lo haces muy bien, ahora te sientes mejor por haberte interesado por ellos”.

Céntrese en usted mismo. El valor no está en la comparación, sino en su propio yo. Plantéese un objetivo y piense en qué medida puede involucrarse para alcanzarlo. A veces pierde más tiempo criticando, desprestigiando y deseando lo de otros que invirtiéndolo en su mejora. Esa energía sería muy productiva si la gastara en evolucionar.

Pida perdón para vencer a la culpa y el remordimiento. Usted siente culpa cuando sabe que ha herido a otra persona, con intención o sin ella. Ver que otro sufre por algún comportamiento que ha tenido le hace sentir mal. Ese malestar es el motor que le lleva a reflexionar para que la próxima vez tenga más cuidado. Gracias a esta sensación incómoda conseguimos aprender. Si cada vez que hiriésemos a alguien no sintiéramos ese dolor, estaríamos hablando de una persona sin empatía, incapaz de ponerse en el lugar de otros, y esto le dificultaría mucho sus relaciones sociales. Nadie quiere convivir, ni trabajar, ni tener como amigo a una persona que hace daño y que no es consciente del mismo.

Pero sentir culpa no significa que tenga que machacarse toda la vida. La culpa le permite pensar qué haría de forma diferente la próxima vez, y a partir de ahí, borrón y cuenta nueva. Siga estos pasos para deshacerse de su malestar.

Pida perdón de forma sincera. Pero no lo haga de forma cobarde, no utilice el whatsapp, dé la cara. Pronuncie el nombre de la persona y acompáñelo diciendo que lo siente y por qué.

Repare el daño. Pedir perdón es el primer paso, el segundo es tener un detalle. Si ha roto algo, repárelo; si ha sido borde, tenga el gesto de llevar unos bombones, si no ha sido atento con algo que era importante para esa persona, mande un correo, una canción o algo gracioso que haga sentir especial a la persona herida.

Sea el de siempre. Haberse equivo­­cado una vez no le obliga a convertirse en alguien sumiso con esa persona, como si tuviera que estar avergonzado toda la vida. Todos cometemos errores. Si el desliz entra dentro de lo razonable y, sobre todo, si no ha tenido una mala intención, tendría que poder perdonarse. El rencor y la soberbia de las personas heridas a veces superan su buena intención. Cuando haya hecho todo lo que podía, deje que la otra persona tenga su tiempo. Y si le parece excesivo, decida cómo comportarse usted a partir de ahora con esa persona que no tiene capacidad para perdonar y cerrar heridas.

Enfréntese con valentía a su inseguridad y su vergüenza. La inseguridad, la vergüenza y el miedo son sentimientos y reacciones del cuerpo y de la mente ante lo que usted interpreta como una amenaza. Siente inseguridad cuando no controla el ambiente, cuando lo que le rodea no es predecible. Siente vergüenza cuando percibe la posibilidad de no estar a la altura, de perder, cuando las expectativas le superan. Y el miedo se apodera de usted pensando que puede pasarlo mal, puede contagiarse, darle un infarto, perder el trabajo o ser rechazado por esa persona que le atrae. ¡Qué más da el miedo que sienta! El verdadero peligro es dejar escapar las oportunidades, no luchar por ellas, porque ahí es donde está la derrota.

Aprenda a convivir con el fracaso y con las emociones negativas, forman parte de la evolución y de la vida. ¿Alguna vez le dijo alguien que esto sería fácil? Cometer errores, ser criticado, sufrir… es parte del camino. Coexis­­ten con la felicidad, la recompensa y el orgullo.

Si quiere conseguir salir de su zona confortable: 
 
Busque un motivo. Seguro que lo tiene. Póngalo ahora por escrito, en grande y en un lugar visible.

No piense que puede fallar y centre su atención solo en lo que desea hacer y cómo. Describa su plan de actuación.

Es válido, bueno y fuerte. Tiene ejem­­plos en su vida que lo demuestran. ¿Qué tiene en la cabeza, lo que le debilita o sus fortalezas? Son sus puntos fuertes los que debe potenciar, no los que restan.

Pensar en el éxito. ¿Qué hace pensando en lo que puede fracasar o en lo que no desea que ocurra? ¡Menudo gasto de energía inútil! El tiempo es limitado, inviértalo en pensar en lo que ¡sí! desea que pase. Prepárese con la palabra y con el pensamiento para conseguirlo. Repítase: “¡Yo puedo! ¡Estoy preparado! ¡Me lo he trabajado!”.

No a las emociones negativas. No es el único que las tiene, las tenemos todos, pero muchos de nosotros hemos decidido dejar de escucharlas. Es lo que nos diferencia. Su vida no es más difícil, ni tiene menos suerte que otros. Solo que los otros, en lugar de escuchar el peligro, lo valoran, y luego deciden enfrentarse a él. No se trata de ser temerario, solo valiente.

Actúe. Los cinco puntos anteriores son geniales sólo si los pone en marcha. Los propósitos sólo tienen sentido si se materializan.

Los sentimientos negativos le permiten ver el mundo desde otro punto de vista, pero no significa que le tengan que paralizar. Analice y saque una lectura positiva de su emoción y de su presencia. Aproveche lo que le pueden aportar y, luego, desármelos. 
 
Hay muchas personas con miedo a ser felices. Hacen extrañas deducciones, como que si se entregan al placer recibirán un castigo. Cuando cometen un error se lo reprochan una eternidad, para tomar consciencia del tremendismo de lo que han hecho. Ser sufrido, negativo, sumiso… no es la pócima de la felicidad. Nadie le va a recompensar en otra vida por haber sufrido en esta de forma gratuita. Atrévase a ser feliz y a tener recuerdos de esos que vale la pena almacenar.

Fuente: elpaís.com

miércoles, 19 de junio de 2013

¿TE VAS A VIVIR CON TU PAREJA?

Cuando el amor y la pasión controlan nuestros pensamientos y acciones es difícil mantenerse frío para tomar decisiones objetivamente. Se pueden subestimar las posibles dificultades, se esperan cosas que finalmente no pasan y al final nos sentimos decepcionados. ¿Qué ha pasado? Que en ese estado de semieuforia o euforia completa las parejas pueden presuponer un montón de cosas en nombre del amor; ¡Error!





¿Cómo disminuir la posibilidad de equivocarnos?. Hay que sentarse a hablar y poner las cartas encima de la mesa sobre lo que cada uno espera. Sobre todo en las principales cuestiones que causan conflicto.

Espacio: El paso de vivir sólo a compartir, ¡es duro!. Que se conviva no significa que se renuncie a la intimidad de cada uno; si acabas teniendo que irte de casa para sentirte a gusto ojo, ¡te han invadido!. 

Es importantísimo que habléis sobre esto y llegar a acuerdos sobre cosas como la decoración, el rinconcito sagrado de cada uno o el uso de los espacios y lo que significa el orden para cada uno. Ambos tendréis que ceder. 

Tiempo: Un miembro de la pareja no puede disponer del tiempo del otro, si se dedica a amigos, familia, hobbies es cosa de cada uno y si quieres que sea compartido hay que hablarlo, no dar por sentado que el otro tiene que hacer lo que uno quiera. No considerar el tiempo del otro aunque sea para hacerle esperar es una falta de respeto. 

Dinero: Contrariamente a lo que muchos creen, hay a quién le ruboriza más hablar de dinero que de preferencias sexuales, pero la falta de trasparencia con el dinero es una de las principales  fuentes de problemas. Hay que sentarse, aclarar qué expectativas se tienen y acordar cómo se quiere llevar este tema.  

Familia: Tarde o temprano hará acto de presencia, básico establecer los límites desde el principio.  

Dirección de la relación: El por qué está claro, ¡nos queremos! pero el para qué no suele contemplarse, aseguraros de que vais en la misma dirección y así, cuando vengan los cambios o grandes decisiones no habrá sorpresas.  Por ejemplo, tener hijos o no, pasar por el altar, boda civil, hipotecarse o vivir de alquiler, temporadas en otros países...

Si no hay acuerdo, lo mejor será replantearos la convivencia antes de dar el gran paso...


Fuente: silviaolmedo.tv

martes, 11 de junio de 2013

¿MEJOR GUAPA O INTELIGENTE?

Científicos alemanes han decidido hacer un estudio para aclarar si para una mujer es más importante un físico atractivo o un alto nivel de inteligencia.

Resulta que las mujeres que no tienen un alto cociente intelectual pero sí son atractivas, tienen más oportunidades, por lo menos en el plano profesional.  Las empresas prefieren este tipo de mujeres.

Según las conclusiones de los expertos, este parámetro está estrechamente ligado con la suma del salario, con los privilegios y también con la velocidad  del avance profesional. El aspecto físico tiene mucho que ver en estos casos y no sólo en estos, pues los logros profesionales del sexo fuerte también dependen de esto.

Las conclusiones dadas se basan en los resultados de la encuesta de más de 3000 hombres y mujeres. Se les pidió calificar del 1 al 10 su propio físico y también contar sobre sus ambiciones profesionales y los resultados que habían conseguido ya.

Resulta que cada punto adicional en la evaluación del aspecto físico aumenta aproximadamente un 3% las posibilidades de pasar con éxito una entrevista de trabajo, por ejemplo.

Si esta cifra supera los 5 puntos lo que confirma que el encuestado tiene un físico muy atractivo, significa que el efecto que produce es equivalente al de tener un título académico.

Según Christian Pfeiffer, el autor de la investigación, esta legalidad puede estar relacionada con el hecho de que las personas atractivas saben causar una buena impresión en los demás y también tienen más confianza en sí mismos.

Fuente: citaaciegas.net

martes, 12 de marzo de 2013

Las 12 reglas de oro para vivir en pareja

 «No hay modelos ideales para ser feliz en la pareja, hay libertad para inventar uno propio», dice el psicólogo Joan Garriga

No es fácil mantener y conservar el amor en la pareja. El camino del amor tiene muchos baches y cada pareja también. Ese es el territorio que mejor conoce el psicólogo Joan Garriga tras más de diez años trabajando con parejas y ayudándolas a conseguir una relación más sana y consciente. En su nuevo libro «El buen amor en la pareja» se adentra precisamente en los recovecos del buen amor, un amor que se reconoce «porque en él somos exactamente como somos y dejamos que el otro sea exactamente como es».

Como epílogo a ese libro del buen amor, que habla de las diferentes formas que existen de ser pareja y de encontrar la propia fórmula, la que a cada uno le haga feliz, de estar con alguien, nos ofrece las doce reglas de oro para vivir hoy en pareja:

1. Sin ti no podría vivir / Sin ti también me iría bien: Somos dos adultos que nos sostenemos sobre nuestros propios pies, no dos niños buscando a sus padres. Sin ti también me iría bien, pero me alegra el corazón que sea contigo y que estemos juntos. 

2. Te quiero por ti mismo / Te quiero por ti mismo... bueno a pesar de ti mismo: Es un regalo enorme amar las sombras del otro, su ego, sus dificultades y ser compasivos con ello, porque eso significa que somos capaces de reconocer al otro miembro de la relación en su realidad más sombreada. La pareja es un campo de crecimiento en el que se van limando las asperezas del ego gracias a que el amor compartido es capaz de soportarlas. 



3. Hazme feliz / Siento el deseo espontáneo de que seas feliz: La pareja no está pensada para darnos la felicidad, aunque si sabemos conjugar todas sus dimensiones experimentamos algo que se acerca a la dicha. Sentimos que pertenecemos a algo, que hemos creado una intimidad, un vínculo, y que construimos caminos de vida. 

4. Quiero una pareja / Mejor me preparo para ser pareja: El exceso de «yo» y de individualidad por encima del sentido del «nosotros» convierte la pareja en un campo increíble de libertad y al mismo tiempo nos expone a más y más soledad e incertidumbre. Las dos cosas al mismo tiempo. Si quieres tener pareja, trabaja en tu interior para encontrar tu propio tono y manera para ser compañero o compañera, y lo demás se te dará por añadidura. 

5. Te lo doy todo / Mejor dame lo que me mantiene en el mismo rango que tú: La pareja es una relación de igualdad en la que hay que procurar que haya un intercambio de equilibro y justicia para preservar la paridad de rango. Dar mucho puede generar en el otro un sentimiento de deuda y empequeñecerlo. Mejor dar lo que el otro puede devolver de alguna manera, puesto que con el intercambio fértil crece la felicidad. 

6. Dámelo todo / Dame lo que tienes y eres y yo puedo compensar para mantener en mí dignidad: Cuando alguien en una relación lo pide todo del otro, debemos sospechar dos cosas: la primera, que esa persona es un niño y, la segunda, que esa persona sin duda no va a tomar y apreciar lo que se le da, porque está anclada en un guión de insatisfacción que se nutre de demanda, la cual, aunque sea atendida, no satisface. Mejor el intercambio positivo y gratificante al negativo e hiriente. 

7. Ojalá sea intenso y emocional / Ojalá sea fácil: Algunas relaciones discurren con fluidez y facilidad, no chirrían. Son el resultado del encuentro de dos naturalezas que armonizan sin grandes desencajes. Otras veces, todo es difícil, a pesar del amor. Cuando una relación es intensa y emocional, a menudo llega a ser desvitalizante. De hecho, las grandes turbulencias emocionales y los juegos psicológicos desgastantes y fatales tienen que ver con reminiscencias de heridas infantiles y viejos anhelos no colmados. 

8. Lucho por el poder / Cooperamos: Demasiados siglos de lucha y sufrimiento entre hombres y mujeres nos convocan a una reconciliación. Es maravilloso cuando en la pareja ambos sienten dentro, de verdad, de corazón, que no hay mejor ni peor y que caminan juntos. No uno por arriba y otro por debajo, no uno por delante y otro por detrás. Cooperan. Son compañeros, amigos, hermanos, amantes y socios. Uno y uno son más que dos. En lo más profundo las mujeres se suelen sentir mejores que los hombres —según mis estadísticas—, pero las más inteligentes se encargan de que sus parejas no lo noten. 

9. Yo pienso, tú sientes y ante lo difícil sálvese quien pueda / Reímos y lloramos juntos y juntos nos abrimos a la alegría y el dolor: Las parejas enfrentan en su proceso vital asuntos que en algún momento duelen: hijos que no vienen, abortos, muertes, enfermedades de algunos de los miembros de la pareja o enfermedades de seres queridos, vaivenes económicos y existenciales…. Son asuntos que ponen a prueba la capacidad de aguante de la pareja y que o bien la fortalecen o bien la derrumban y ponen en ella resentimientos y millas de distancia. 

10. Que sea para siempre / Que dure lo que dure: Entrar en el amor de pareja significa también hacerse candidato al dolor de un posible final. Hoy en día se habla de monogamia secuencial, esto es, de que, estadísticamente, cabe esperar que tengamos entre tres y cuatro parejas a lo largo de nuestra vida, con el consiguiente estrés y tránsitos emocionales complejos que ello conlleva. Cuando no hay un contrato institucional de por medio, tenemos una oportunidad de crear a la pareja cada día, a nuestra manera, y de vivir lo que nos permite. Si llega el final, aprendemos el lenguaje del dolor, la ligereza y el desapego, para luego volver de nuevo al carril del amor y de la vida. 

11. Primero los padres o los hijos y luego tú / Primero nosotros, antes que nuestras familias de origen y que nuestros hijos en común: Conviene saber que el amor se desarrolla mejor en universos de relación ordenados: que los padres sean padres y que los hijos sean hijos, que la pareja que se ha creado (que puede incluir a hijos de anteriores relaciones) tenga prioridad frente a parejas anteriores o frente a las familias de origen. Que el pasado sea honrado y labre un buen presente y un buen futuro. Algunas personas dan más importancia a los hijos en común que a los anteriores, lo cual acaba creando malestar en todos. Al mismo tiempo, una pareja posterior debe saber que tiene más posibilidades de ocupar un buen lugar si asume que los hijos de su pareja estaban antes y respeta su prioridad. 

12. Te conozco / Cada día te veo y te reconozco de nuevo: Algunas parejas no se relacionan con la persona que tienen al lado, sino con las imágenes interiores que se han ido formando de esa persona a lo largo del tiempo. Viven en el pasado y se olvidan de actualizarse cada día. Para evitarlo, ayuda, y mucho, abrir la percepción a cada instante nuevo y no dar a la otra persona por supuesta. El otro se ilumina cuando le reconocemos y le descubrimos como nuevo, y de este modo también nosotros nos volvemos nuevos y jóvenes. 

Fuente: abc.es

martes, 20 de noviembre de 2012

Karisma colabora con el programa "Mujeres, hombres y viceversa" de Telecinco

La Agencia Matrimonial Karisma colabora con el programa de Telecinco "Mujeres, hombres y viceversa".

 
 
La psicóloga Sonia Castro de nuestra Agencia Matrimonial Karisma, colabora a partir del mes de Noviembre de 2012 con el programa "Mujeres, hombres y viceversa" dando su opinión como psicóloga y experta en relaciones de pareja.
 
A partir del miércoles 21 de Noviembre podréis ver a Sonia dando consejos y pautas a los tronistas y pretendientas y opinando entre el público del programa.
 
Los programas en diferido los podéis ver en la página web de Telecinco en la opción A la Carta eligiendo el programa y el día.
 
Desde Karisma esperamos que los tronistas encuentren el amor y salgan del programa con una pareja seria, estable y duradera.

viernes, 26 de octubre de 2012

Solución a 3 típicos problemas de pareja

Existen distintos y variados problemas de parejas con distintos orígenes. Veamos a continuación una descripción de los tres problemas más comunes y de la forma de solucionarlos.

CELOS

El problema de los celos es uno de los más frecuentes, sobre todo en las parejas adolescentes y jóvenes, pero no de manera exclusiva en ellos. Tiene que ver sobre todo con la autoestima de la persona que cede a estos sentimientos, que en realidad tiende a ser baja.
 
Recordemos la frase "En los celos más que amor hay amor propio" y es verdad. La naturaleza insegura de los celosos hace que se consideren incapaces de conservar una persona a su lado sólo con su propio atractivo y personalidad. De manera que tienen que ejercer algún tipo de control sobre la otra persona para evitar que los traicione o deje de amarlos. Este tipo de posesión y de control hace que la relación se desgaste hasta un punto sin retorno. Muchas veces los celos son la misma causa de que los celosos sean abandonados.
 
Solución:
La manera de solucionarlo es sentando las bases de la relación de la confianza. Demostrarle a la persona celosa que no hay mecanismo de control que funcione las veinticuatro horas del día, y que no es el sentirse observado lo que evita el engaño sino el amor. Dialoga mucho con tu pareja.

 


EL DESGASTE DE LA RUTINA


El desgaste de la rutina es patrimonio fundamentalmente de las relaciones largas que comenzaron a temprana edad. Para estas parejas todos los días parecen ser el mismo día. La chispa del amor ha desaparecido. Es muy difícil combatir este problema de pareja porque es precisamente el gran tema de las relaciones, parejas y matrimonios.

Solución:
La única solución es mantener un diálogo permanente con el otro e intentar reinventar la relación todo lo que se puede, por ejemplo cambiando la naturaleza y sitios comunes de salida, los grupos sociales, los temas corrientes de conversación. Como el aspecto físico es el que primero se desgasta, es allí donde se debería trabajar primero, cuidando nuestra imagen y manteniendo siempre ciertos cuidados estéticos aún en la intimidad.
 
Un buen método de renovar la relación es a través de la sorpresa: un viaje inesperado, invitar a tu pareja a un sitio que desconoce sin decirle antes adónde va, ropa interior que se luce de golpe, una cena especial, algún regalo apropiado y sentido. La imaginación es muy importante pues determinará aquello indicado para revivir la pasión y el romance.

EL CONTRASTE DE PERSONALIDADES

Hay sencillamente caracteres o personalidades que no encajan. Por más amor que se tengan existen relaciones que viven o conviven en una guerra continua, en donde los momentos de calma son la excepción. Para estas relaciones la solución aparentemente obligada es romper, y sin embargo esto es fácil de decir, y muy difícil de hacer. Es más, una y otra vez estas parejas intentan alejarse pero vuelven a recaer porque no pueden estar el uno sin el otro.

Solución:
En este escenario la solución depende de un buen diálogo a fondo, donde no solo estén dispuestos a reestructurar la pareja, sino también donde estén dispuestos a reestructurar sus personalidades, pretensiones, tiempos, exigencias para con el otro. Un cambio tan profundo no es fácil de llevar a cabo, pero tampoco es imposible.
 
Con el tiempo aprenderán cada uno a dominar su carácter y su temperamento y así lograran estabilizar la relación en un contexto más sano y feliz para ambos. Recordar que el diálogo periódico sirve como una actualización de los códigos, formas de ser, y pactos amorosos, y como una renovación del aire que se respira en los momentos en común.
 

martes, 16 de octubre de 2012

Problemas de pareja cuando los hijos NO llegan

Las parejas que tienen problemas para concebir con frecuencia se enfrentan a fuertes depresiones, que en ocasiones llegan a impedir que lleven una vida normal.
Una de cada seis parejas se enfrenta a un problema de infertilidad; tratamientos médicos, naturistas y hasta mágicos se han creado y extendido para atender este problema, pero con frecuencia se olvida que este problema trae para la pareja una gran tristeza y desesperación.


En algunos casos se ha observado que los hombres que sólo empezaron con dificultades hormonales, al adentrase en una fuerte depresión terminan con problemas de impotencia.

"El torbellino emocional de la infertilidad", es como les llama a los sufrimientos de estas parejas Corinne Palatchi, psicóloga del Instituto para el Estudio de la Concepción Humana y responsable de Latinoamérica en materia de salud mental ante la Sociedad Mexicana de Medicina de la Reproducción.
"Desde las parejas que tienen pequeños problemas de obstrucción de vías, hasta las que nacieron sin algún órgano reproductor fundamental como la vagina o los testículos, se ven afectadas psicológicamente, y muchas veces no lo expresan, de ahí la necesidad de crear una atención especializada a estas personas en el terreno interno, además del físico", dijo.
Corinne asegura que el problema comienza cuando las personas piensan que tienen el control sobre su cuerpo, esto, aunado a la presión social que enfrentan los matrimonios para que tengan hijos, son los factores que generan expectativas, las cuales, si no se llegan a cumplir, pueden provocar un fuerte desaliento.
Pero cuando una pareja conoce la noticia de su infertilidad, se presentan varias etapas.
"Primero caen en una crisis de shock y negación, después viene una respuesta a este impacto donde se manifiesta el coraje, la culpa y, en algunos casos, la necesidad de culpabilizar al otro, por último viene el estado de aislamiento ante el mundo, en donde la sensación de incomprensión, enojo, y temor se manifiestan constantemente", explicó la especialista.
Reacción de la mujer
La mujer suele presionarse mucho, ya que la maternidad se concibe como la meta a cumplir en su vida.
"El concebir se plantea como su máxima expresión, esta enfatización ha causado problemas de culpabilidad o en su caso competencia", argumentó Corinne.
La psicóloga comentó que algunas mujeres infértiles que alguna vez tuvieron un aborto, ingirieron drogas o tuvieron relaciones con varias personas, sienten que sus conflictos para poder concebir son un castigo por su pasado.
Estas concepciones, que evidentemente la sociedad fomenta, además de ser completamente erróneas, no ayudan a que las parejas tengan la salud mental necesaria para enfrentarse y combatir su infertilidad, comentó Corinne.
Reacción de los hombres

Los hombres también experimentan sensaciones muy negativas, muchos de ellos ven al acto de concebir como una prueba de virilidad, y se sienten menos al no lograrlo.
"He visto hombres que caen en el alcohol, drogas y que hasta tienen relaciones extra maritales, y todo porque en principio no se enfrentan a la idea de que son infértiles, y en segundo, porque sienten que estas acciones ayudarán a reforzar su masculinidad que, muy equivocadamente, creen devaluada por su problema para procrear", dijo.
De cualquier forma, ambos comportamientos hacen que las relaciones maritales caigan en un círculo vicioso, en el que los reclamos y los llantos sustituyen a la comunicación profunda, que les ayudaría a apoyarse plenamente y compenetrarse.
La experta explicó que es muy común que se altere la vida cotidiana, desde la forma de alimentación y el sueño, hasta las relaciones sexuales y la convivencia con las otras personas.
Sugerencias

Lo primero que una pareja debe de hacer en estos casos es tomar las cosas como una unidad en donde los dos vean por igual su parte en el conflicto, señaló la especialista.
También es conveniente que, si el estado anímico empieza a descender, busquen ayuda especializada.
"El solicitar apoyo emocional nos ayuda a entender nuestras reacciones, a enfrentar los tratamientos médicos, a determinar nuestras prioridades de vida y a examinar opciones de reconstrucción familiar para tomar decisiones sustentadas, de tal forma, nuestra comunicación se verá fortalecida y se disminuirán los malos sentimientos. Lo más importante es lograr que los sentimientos dolorosos no sean los directores de nuestra vida", concluyó.
Fuente: www.terra.es

jueves, 20 de septiembre de 2012

Un estudio relaciona la postura de dormir con la personalidad

Según un informe recogido por la BBC, los científicos creen que la posición que alguien adopta a la hora de dormir aporta una importante pista acerca del tipo de persona que es.
 
El profesor Chris Idzikowski, director del Servicio de Evaluación del Sueño, ha analizado seis posturas de sueño comunes y ha descubierto que cada una de ellas está ligada a un tipo particular de personalidad.
"Somos conscientes de nuestro lenguaje corporal cuando estamos despiertos pero es la primera vez que hemos podido ver que nuestra postura dice de nosotros. Lo más interesante es que el perfil que hay detrás de cada postura es con frecuencia muy diferente de lo que cabría esperar", ha explicado el doctor.
 
El feto, 41%: Aquellos que adoptan posición fetal son fuertes en apariencia pero sensibles en el fondo. Suelen ser tímidos cuando conocen a alguien pero enseguida se relajan. Es la postura más común, adoptada por el 41% de las 1.000 personas que participaron en el estudio del profesor. Tienden a dormir así más del doble de mujeres que de hombres.

 
El tronco, 15%: Duermen acostados sobre uno de los lados, con los brazos a lo largo del cuerpo. Quienes duermen así son fáciles de llevar, gente sociales a la que le gusta formar parte del grupo y que confía con facilidad en desconocidos. Suelen ser bastante crédulos.

El nostálgico, 13% : La gente que duerme de costado con los brazos extendidos hacia el frente suele ser de naturaleza abierta pero también suspicaces y cínicos. Les cuesta abrirse, pero una vez hayan tomado una decisión, jamás la cambiarán.

El soldado, 8%: Duermen sobre la espalda con los brazos a lo largo del cuerpo. Quienes duermen en esta posición son normalmente tranquilos y reservados. No les gusta el alboroto y suelen establecer normas férreas para y ellos y para los demás.

Caída libre, 7%: Se acuestan cabeza abajo con los brazos alrededor de la almohada y la cabeza hacia un lado. Es gente sociable y no muy prudente, pueden ser nerviosos y no les gustan las críticas ni las situaciones extremas.

La estrella de mar, 5%: Tumbado sobre la espalda con los brazos hacia arriba alrededor de la almohada. Quienes duermen así hacen buenos amigos porque siempre están dispuestos a escuchar a los demás y con frecuencia ayudan a quienes lo necesitan. Normalmente no les busca ser el centro de atención.
El porcentaje restante de los encuestados respondió que su posicióna la hora de dormir varía o no la recuerdan.
 
Efectos sobre la salud
 
El profesor Idzikowski también ha examinado varias posiciones de sueño en relación con la salud. Su conclusión es que la posición 'Caída libre' es buena para la digesión mientras que las 'Estrella de mar' y 'Soldado' son más proclives a facilitar los ronquidos y las pesadillas.
"Dormir boca abajo significa que los contenidos del estómago pueden volver a la boca más fácilmente mientras que aquellos que duermen sobre la espalda pueden terminar roncando o respirando mal durante la noche. Ambas posturas no necesariamente pueden despertar a quien esté durmiento pero puede perjudicar un sueño reparador", ha dicho el profesor.
Su investigación ha revelado también que la mayoría de la gente no suele cambiar su posición a la hora de dormir. Sólo un 5% asegura dormir de forma distinta cada noche.

lunes, 10 de septiembre de 2012

HOMBRES Y MUJERES ¡TAN DIFERENTES PERO TAN COMPLEMENTARIOS!


Así son ellos 

El hombre es más cerebral. Su pensamiento discierne de forma lineal planteándose unas premisas y llegando a sus conclusiones. No sabe mover un dedo sin saber porqué. Le interesan los datos escuetos con el menor número de adornos. Se siente atraído por las ideas. Son su motor. No obstante, como se maneja muy bien en ese mundo de las abstracciones, puede confundir a veces ideas y realidad. 

Así son ellas 

La mujer es eminentemente intuitiva. Ve las cosas y las personas desde el interior. Piensa con el corazón, eso la lleva a comprender a los demás sabiendo captar los sentimientos y deseos. Sabe buscar a las personas que hay detrás de cada hecho. Pregunta antes quién se ha caído, que qué se ha hecho. Su viva imaginación le permite reconstruir escenas y situaciones ante los acontecimientos con gran penetración y golpe de vista. Esa imaginación la lleva a valorar los hechos según la resonancia interior que le producen y a proyectarse en ellos. La herida del golpe del niño le duele a ella. 






Más sobre el hombre 

El hombre se siente atraído por la magnificencia, por la causa que es preciso servir. La realidad inmediata le sirve menos que las grandes corrientes de pensamiento y las perspectivas de futuro. 

Aunque no tenga una actividad intelectual, desea conocer por dónde va el mundo. La mujer quizá no lee todos los días el periódico, pero hace la historia
El hombre difícilmente modifica una decisión después de tomarla. Se fija más bien en las tareas que en las personas y por ello defiende con tenacidad sus puntos de vista. 

El hombre es agresivo, arrollador, tajante. Intenta vencer sin convencer. Sabe menos de tácticas y estrategias, cuando busca algo traza la línea recta como la más corta entre dos puntos. No sabe triangular. La mujer es más refinada, más acogedora y, en definitiva, más hábil. Conoce sus fuerzas, calcula sus oportunidades. 

El hombre trata de vencer y la mujer trata de agradar. La mujer es más cambiante, más rica en matices, más adaptable a las circunstancias. La técnica del camaleón la utiliza con habilidad y certeza. De aquí que sea tan importante en el hombre escuchar más que hablar y traducir más que escuchar. 
 

El hombre alcanzando un éxito profesional se asegura, se llena de fuerza y le desborda la satisfacción. Lo da todo por lograr una meta, por el triunfo sobre una dificultad. A la mujer le hace feliz la satisfacción que su trabajo produce en los demás. El trabajo mecánico le deprime y todo lo que significa relación con las personas le atrae. Pero ella sabe poner ilusión en lo pequeño, mientras que el hombre no ha descubierto que también lo menudo es hermoso. 

Cuando una mujer se queja de que el hombre no cuenta en casa sus problemas profesionales no ha caído en la cuenta de que ése es un comportamiento estanco para él. Además no sabe expresarse, habla con monosílabos o frases sin sentido concreto. 

La mujer necesita hablar de lo que ha hecho. Sea cual sea el precio de las tarifas telefónicas, es comunicativa y expresiva. Está deseando que el marido llegue a casa para contarle las cosas de los niños, de los vecinos, de los parientes. Le gustaría que su marido expresase más satisfacción por esa comida, aquella flor y traduce con un mal diccionario la falta de delicadeza como la falta de cariño.